Es el Clásico por excelencia, el derbi de los derbis y, sobre todo, acumulación de adrenalina de millones de aficionados que siguen a los dos equipos con más títulos del mundo. Los partidos entre el Real Madrid y el Fútbol Club Barcelona son algo más que un clásico del fútbol español. Es el duelo más seguido del mundo, el que levanta más pasiones y el que, dicho sea de paso, más calidad suele adjuntar entre sus jugadores. A pesar de que la magia ha podido perderse tras los continuos enfrentamientos en la temporada pasada, el partido que se disputará el próximo sábado sigue siendo el más esperado. Ambos clubs tienen tras de sí una larga historia que se refleja en las vitrinas de sus museos, pero más allá del fútbol y de las pasiones que lo caracterizan, hay otras connotaciones que le dan una dimensión que traspasa lo puramente deportivo.
La última vez que se vieron las caras fue en el mes de agosto, en la Supercopa de España, donde los de Pep Guardiola ganaron a los blancos, callando los rumores y demostrando que seguían siendo los mejores. Cuatro meses después y tras varios partidos de liga y Champions, la afición asegura que el Real Madrid atraviesa mejor momento que los blaugrana. El “MouTeam” deslumbra, enamora y, sobre todo, juega al fútbol.
El Real Madrid, actual líder de Primera División con tres puntos más que el Barça y un partido menos, suma catorce victorias consecutivas. Su juego convence y están en su mejor momento desde que Mourinho llegase al banquillo blanco.
Por su parte, el Barcelona, que la semana que viene disputará el “Mundialito” de clubes en Japón, ha sumado sus últimos partidos por goleadas. Sin embargo su juego parece no convencer tanto como en temporadas anteriores y los aficionados no se olvidan de que esta temporada el Barça ha caído ante el Getafe (1-0) y ha empatado con el Athletic (2-2), el Sevilla (0-0) y la Real Sociedad en Liga (2-2).